Ante el reciente comunicado de la Asociación Civil Policial, la Mesa de Unidad Policial y Penitenciaria (MUPP) aclara a la familia policial y a la opinión pública:
Sin legalidad = sin palabras
La Asociación confunde "ataques" con la exigencia de cumplimiento del Decreto N° 212/14. No se busca "destruir una institución", sino que la Asociación se limite a su objeto social (social, recreativo y mutual). El Derecho Administrativo es claro: una ONG de derecho privado no puede usurpar las funciones de un Órgano de Representación de derecho público.
Dicen representar a 2.000 afiliados, pero el Consejo del Salario debe representar según las palabras del propio Galeano a los más de 9.000 efectivos (activos y pasivos) de toda la provincia. Reiteramos que estar afiliado a una mutual para tener beneficios sociales no implica otorgar mandato para negociar el salario.
La MUPP sigue recolectando avales genuinos para acreditar la legitimidad que la Asociación ha perdido al alejarse de las bases.
Menciona los sumariados de 2016, pero omite decir que el ha sido promovido en tiempo y forma mas allá de liderar esa medida. Imputa a quienes no estuvieron liderando esa autoconvocatoria para infundir temor en el personal. El mismo que sostiene que percibir mas de 3 millones de pesos constituye una cifra “rimbombante” olvida que el esta cobrando un salario semejante.
Quienes hoy "persiguen intereses propios" son aquellos que se niegan a democratizar el espacio para no perder el monopolio del diálogo con el Gobierno.
El reclamo salarial es urgente, pero no puede tramitarse a través de una entidad con objeto prohibido para realizar negociaciones salariales. Seguir esperando el llamado del Gobierno mientras el personal cae en la indigencia es ser cómplice del ajuste.
Es profundamente doloroso y repudiable que la conducción de la Asociación Civil haya optado por la burla y el escarnio hacia el personal retirado y pensionado. Burlarse de quienes entregaron décadas de servicio y hoy solo piden ser escuchados para no caer en la indigencia es un acto de cobardía institucional. Galeano parece olvidar que esos mismos retirados a los que hoy desprecia fueron quienes, con su experiencia y apoyo, le permitieron llegar al lugar que ocupa.
Al atacar a los pasivos, la Asociación rompe el lazo de hermandad que une a todas las jerarquías. Quien se burla de un retirado, se está burlando del futuro de cada efectivo en actividad. Un dirigente que utiliza los recursos de una institución para humillar a los sectores más vulnerables de la fuerza no solo está deslegitimado por la ley (Decreto 212/14), sino que está éticamente inhabilitado para representar los intereses de nadie.
Mesa de Unidad Policial y Penitenciaria (MUPP)